Negociando con fantasmas. Primera parte

“La enfermedad es el esfuerzo de la naturaleza por curar al hombre” Carl Jung

HEY! puedes oirme? No importa que no contestes…

Se que no estas dando lo mejor de ti. Me consta, lo ví.

A veces te imagino hablando solo, buscando mantener una conversación sin recibir respuesta. Me imagino cuan frustrante debe ser.

Te imagino buscando excusas y creando todas las historias posibles para justificar el silencio.

Te imagino unos días alegre, pensando que todo es una etapa pasajera y otros días con ira y desesperanza, asumiendo una actitud depresiva e inmovil. De esos días quiero hablarte, que lamentablemente, no son pocos.

Quizás es momento de aceptar que el se fué, ya no está. Sabes que te hacia más daño que bien, sabes que no aportaba ningún valor a tu vida y que realmente llevaste tu todo el peso de esa relación. Déjalo ir, estás mejor sin el.

La buena noticia es que no estas solo. Estoy yo. Quiero que notes lo que hago por ti, todos los cambios que asumí con amor por tu bienestar.

Yo estoy contigo pero necesito que estés conmigo. Yo sola no puedo. Es un trabajo de equipo, tu y yo.

Te invito a trabajar en equipo yo hago lo mío y tu haces lo tuyo. Te necesito al 100%, aún hay mucho por hacer…

Así mi querido riñón derecho, demos gracias a los que ya no están y emprendamos juntos el resto de mi vida.

Es posible que te falte alguna parte de tu cuerpo o padezcas de alguna enfermedad. Conversa con tu cuerpo, el oye y responde… en la segunda parte conversamos sobre esto.

Lectura recomendada:

La psiconeuroinmunologia de Marianela Castes.

Barbara Cuesta

¿Quieres más información?

¡Apúntate! y recibe gratuitamente novedades, noticias, actualizaciones, herramientas y comentarios adicionales de los artículos : )

Barbara Cuesta

Please follow and like us:

You May Also Like

5 thoughts on “Negociando con fantasmas. Primera parte

  1. Respeto el duelo de tu riñón y tu valor para demostrarle por cualquier medio que no está solo aunque haya perdido a su alma gemela. Solo quiero que sepas que te sigo, te leo y que tengo dos riñones sanos y fuertes que te daría sin dudarlo un instante Bárbara. Espero que nunca los necesites…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Enjoy this blog? Please spread the word :)