La Vulnerabilidad Masculina

Debo confesar que esto me sorprendió, es una de esas situaciones donde no sabes que decir y si logras emitir vocablo, no sabes si será útil.  Aprovechando los últimos días del intermitente sol de otoño me reuní con una buena amiga que me planteaba lo siguiente:

Tengo una pareja demasiado sensible, normalmente me los busco sensibles porque creo que los hombres con gran corazón son mejores pero cuando se pone sentimental simplemente no lo soporto.

Me pregunto: ¿Qué les pasa a algunas mujeres con los hombres sensibles?

Creo que es un tema de roles. El rol femenino está culturalmente relacionado con la crianza, sustento emocional, cuidado, reproducción y se desarrollan en el ámbito doméstico donde teóricamente somos o deberíamos ser sensibles y románticas. El rol masculino, por otra parte, se asocia con el mantenimiento y sustento económico la inteligencia, el impulso sexual y se desarrollan en el ámbito público, teóricamente son fuertes y aislados de lo emocional, concretos, básicos, resolutores. Dicho esto, de manera muy general, pareciera que, en el balance natural de las cosas, las polaridades que hacen figura en la persona buscan equilibrio en el otro…esto suena muy bien pero… ¿Por qué entonces mi amiga dice cuando se pone sentimental no lo soporto definitivamente hay algo más.

A mi amiga en aquel café le dije: ¿sabes qué? ¿Me lo llevo de tarea! … me fui a casa con la cabeza llena de debeísmos y dudas.

Decidí entonces llamar a mi amiga y colaboradora de esta web la Psicóloga Marisela Yépez, le conté mi experiencia y le planteé LA pregunta:

-Marisela, ¿Por qué hay mujeres que no toleran la vulnerabilidad masculina?  ¿Qué se les hace difícil o que rechazan?

Los roles de género se traducen en femenino y masculino como un binario y ser un binario genera vacíos porque cada uno no abarcan todas las posibilidades de comportamiento.

Este rol que es igual a ser otro rol social como amigo amiga, tío, tía, trabajador, trabajadora entre muchos otros, no está separado de nuestro yo lo que quiere decir es que este rol es igual a mi identidad, es un elemento de mi identidad. Entonces al estar yo enmarcada en un rol tan grande como es lo femenino/masculino mi identidad entonces es igual a lo femenino/masculino, si hay alguna característica, emoción, contexto o situación que se aleja de ese rol entonces mi identidad queda cuestionada en mí y para los demás

hombre-sin-rostro-portadaEsto significa que van a haber sentimientos de inadecuación, rareza, rechazo propio o hacia los demás, criticas que me llevan a la no aceptación de lo que soy si no me parezco al rol. ¿Por qué eso es un problema? Más allá de la autoestima, es un problema porque va en contra de lo que es normal en la humanidad que es el cambio, somos seres complejos y caóticos (en el buen sentido de la palabra) y eso se traduce en que puedes, al estar rígidamente en una característica, crear un conflicto interno porque lo natural es el movimiento, lo complejo y el cambio.

Como bien dices en la introducción es un tema de polos así lo plantea la Gestalt, psicodrama lo plantea desde los roles, somos roles no es que tenemos roles SOMOS, en este ser rol en lo masculino y femenino si no me adecuo a lo que se supone que es ese rol que es igual a lo que he aprendido que es ese rol pues entonces me cuestiono ¿Quién soy? ¿Qué soy?. Si yo soy una mujer entonces tengo que ser romántica, cuidadora, bondadosa, pacifica, callada, tranquila y el hombre tiene que ser proactivo, fuerte, hablador, serio, entonces si yo como mujer heterosexual me acerco a un hombre que no está dentro de las características que yo creo que debería estar entonces me empiezo a cuestionar mis propias características y eso no es tan fácil de lidiar, no nos gusta tener espejos que nos muestran lo que somos. El tema con estos binarios y la heterosexualidad es que se supone que entonces somos medias naranjas por lo que la otra persona esta para completarme por lo que yo no tengo que ser ese rol, es decir la característica de ese rol no la tengo yo que ejecutar.

Me retumbo eso de “cuestionar mis propias características” con esto en mente decidí comentar este caso con Jorge Gonzalez, también colaborador y coautor en algunos artículos de esta web: ¿Jorge como hombre, como lo ves tú?

Es una realidad que hemos sido criados bajo una serie de estereotipos de roles de lo que debe ser masculinidad o feminidad, conceptos que se repiten en múltiples ocasiones de generación en generación y que a fuerza de repetirse llegan a ser la verdad, algo incuestionable. ¿Qué nos han inculcado sobre la masculinidad aparte de frases como ” los hombres no lloran”? Entre otras cosas se nos ha dicho que debes triunfar, que el fracaso no es una opción. Desde niños se establece una competencia por ver quién es más fuerte, más rápido, más alto, quién tiene la mejor bicicleta…nunca debes mostrar signos de debilidad ni mostrar tus sentimientos cuando estos no refuercen el concepto de masculinidad. Se asocia el poder con el rol masculino, el hombre se visualiza como proveedor, como cabeza de familia.

Pero ¿Que ocurre cuando no vemos a alguien comportarse o reaccionar según lo que esperaríamos de acuerdo a estos estereotipos de género?, ¿Que ocurre por ejemplo cuando un hombre se muestra vulnerable, cuando llora, enseñando una faceta que denominaríamos “femenina”?, ¿Cómo reaccionan los demás hombres, las mujeres?. En el aspecto emocional, según mi propia experiencia, yo he preferido mostrarme siempre como soy, en la realidad no puedes triunfar siempre, unas veces ganas, otras pierdes, y si he tenido ganas de llorar, he llorado. No me avergüenza llorar. En la realidad en algunas ocasiones somos fuertes, y en otras somos vulnerables, es la naturaleza humana y yo he mostrado ambas caras de la moneda a la gente que me rodea. He llorado, que es tal vez uno de los sentimientos más nobles que podemos expresar, delante de hombres y mujeres, y en mi experiencia personal siempre la reacción que he recibido es de respeto y empatía. También es cierto que es algo que hago muy rara vez, entiendo que la reacción será diferente si un hombre llora fácilmente, con mucha frecuencia.

Pero no sólo los hombres tenemos interiorizado el concepto de masculinidad, las mujeres han sido bombardeadas desde niñas igual que nosotros sobre lo que es masculino o femenino, y pueden en muchos casos esperar de un hombre que les de seguridad, que sea triunfador, que no muestre debilidad. Y he observado que si bien las mujeres están dispuestas a mostrar su poder de empatía cuando un hombre se muestra vulnerable emocionalmente, en cambio no suelen tolerar la pérdida de poder en un hombre. He conocido casos cercanos de hombres que han sido literalmente despreciados por sus parejas por el simple hecho de que ellas han sido más exitosas o ganaban más dinero que ellos, o porque el hombre había perdido el empleo, y momentáneamente ella era la única que aporta dinero a la economía familiar. Curiosamente si la situación cambia y el hombre gana más que la mujer porque ha conseguido un mejor empleo se acaba aquel desprecio, aquellas palabras duras que pretendían herir. Pero no sólo son las mujeres las únicas a quienes les cuesta aceptar que sean ellas quienes tengan más poder económico o triunfo profesional que sus parejas masculinas.

 Muchos hombres sienten perder su masculinidad cuando sus esposas los superan, sienten celos excesivos por ellas, envidian sus éxitos y creen que no merecen a su mujer, que no son lo suficientemente “hombres”. Si queremos una sociedad igualitaria, debemos comenzar por educar en la igualdad. Cambiar todos estos conceptos de roles de género es una tarea muy difícil, porque están muy arraigados en nuestra sociedad, en nuestro mismo subconsciente, pero sólo hay una manera, comenzar…

Este comentario de Jorge llevó mis expectativas a otro nivel y entendí la amplitud de este tema. Jorge coloca sobre la mesa la situación “quien gana más que quien” y el impacto de esto en la forma en que nos relacionamos, no solo entre hombre/mujer sino también en cualquier tipo de relación. Ante esta nueva perspectiva decidí preguntarle a un par de amigos sobre su opinión de este tema:

B comparte:

“¿Me permito ser vulnerable? Si me lo permito no tengo problemas con eso soy un hombre muy sensibleme emociono con algunas películas románticas y no lo escondo ¿reacción de mi entorno? en mi entorno muy cercano es bien recibido (mi esposa, mi familia), fuera hay un poco de escepticismo machismo, pues algunos(as) ven con malos ojos que uno se emocione con una película romántica … ¿Me permito ser vulnerable con mi pareja? Si por supuesto, con ella más que nadie ¿Cómo reacciona ella? Receptiva comprensiva cómplice algunas veces hemos compartido alguna lagrimita viendo juntos alguna película ¿Considero que socialmente la vulnerabilidad masculina ha mejorado?  Podemos decir que se ha mejorado no podría decirte en qué grado, pero mi percepción es que si, las redes sociales tienen un rol ahí, dado que algunos aunque sea por Facebook se abren más, todavía tenemos problemas por estereotipos sociales y también la educación juega un rol importante en el comportamiento del hombre educación en la familia principalmente como te crían tus padres…y también el segundo tema es el nivel de educación…”

Me enterneció y me hizo reflexionar el comentario: ¿Me permito ser vulnerable con mi pareja? Si por supuesto, con ella más que nadie

L complementa:

(Refiriendose al tema) me sentí reflejado al contrario porque a veces mi pareja me dice cuando me molesto por algo “eres demasiado sensible no se te puede decir nada”. En general pensaría que aún está arraigado el que los hombres no lloran, que somos los fuertes y las mujeres quieren a un chico sensible pero en el fondo quieren sentir que su hombre es todo un tarzán y que se pueden soportar en él. Si es llorón o miedoso algo falla. Todo cambia, pero diría que aún en el inconsciente femenino quieren al sensible para quererlas comprenderlas pero que no se quiebre ante las cosas de la vida, Que siga siendo el proveedor el valiente y protector. Me reconozco sensible y a veces diferente a muchos hombres que quizás no se reconozcan. Yo amo las flores, la música, leo de meditación, de Dios pero a la vez tengo mi lado Chuck Norris que es natural también.  Creo que una cosa no quita la otra. Creo también habrán mujeres castren esto a sus parejas. Quizás ya no es una cosa de género si no de evolución porque así como habrán las que castren habrán las que ya preferirán al chico más sensible que al cavernícola. Yo creo que no existe el chico no sensible. Con mis amigos puedo ser vulnerable, el lado cavernícola se lo dejo a mi pareja en las noches (entre risas) o cuando hago ejercicio a mis amigos puedo abrazarlos decirles que los quiero como a hermanos. Las reuniones de machos lomos plateados me aburren un tanto Por lo general termino halando a uno o dos al lado oscuro de la vulnerabilidad. Por ejemplo, en las comidas de la empresa donde todos los de venta 97% son hombres vamos a comer carne y yo pedía pasta y ensalada cesar (soy vegetariano) Y terminaba hablando con los dos de mi lado de comer sano, primero me veían como alíen luego querían que les contara más L

De este comentario, me quedan muchas cosas, pero tal y como expresa Marisela me doy cuenta que así como las mujeres queremos un hombre fuerte y sensible a la vez, los hombres quieren lo mismo, una mujer cariñosa, sensible y amorosa además que no sea dramática y llorona parece que mientras más profundo vamos más complejo es porque queremos todo y a la vez no queremos nada al mismo tiempo.

Para concluir, le pedí a Marisela que me diera una reflexión final sobre este tema y me regalo estas palabras:

La ola del feminismo no solo plantea la reivindicación de la mujer en la sociedad, darle ese empoderamiento social como por ejemplo el derecho al voto, igualdad de condiciones en lo laboral y social, entre otras, sino que también se plantea una equidad donde haya esta aceptación y compresión de que somos seres complejos y que lo único que existe no son estos binarios mujer/hombre o femenino/masculino. Entonces nos encontramos en un escenario de nuevas masculinidades que van mucho más allá del binario, viene desde los juguetes que utilizamos, que un niño pueda jugar con muñecas cuando es pequeño que no solo se le den carritos, y que a las niñas se le permita jugar con carritos o futbol, los colores de los artículos de bebes no sean solo azul y rosado, entre otras. Actualmente el tema no se limita a que si los hombres pueden llorar o no, el tema es encasillarse en lo que se supone que debe ser algo.

Un tema muy interesante en lo que respecta a las nuevas masculinidades y el desarrollo del feminismo es la maternidad y la paternidad porque es uno de los roles donde más se ve este binario. ¿Qué es lo que se supone que hace una mamá? cuidado, amor, la suavidad si no entonces no soy buena madre el padre es el proveedor, el que regaña, el que plantea las normas, los limites porque si no, no es un buen padre. En lo social con respecto a los roles ¿Qué otros cambios se pueden dar? seguir hablando de la sociedad y la cultura es muy grande, mejor hablar de cómo es el cambio interno, como desde mi propia subjetividad puedo yo adaptarme o no a lo que creo que es adecuado para mi así este congruente con lo que dicta la sociedad o no. Entonces como ¿cómo lidio yo como hombre ante la necesidad de lucir fuerte y ser concreto y proveedor por qué es lo que me han enseñado y de alguna manera me dice el ego ser así pero también aceptar que yo soy otras cosas, que como hombre también puedo cuidar, puedo ser tierno, sensible?

Me quedo con el termino nuevas masculinidades y una enorme curiosidad.

Como siempre muy agradecida a mi querida Marisela Yepez, a Jorge y a mis amigos colaboradores

B

Para contactar a Marisela:

Marisela Yépez Pérez: mari33sela@gmail.com

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