Generando Cambios

Hay una historia de la historia. Comenzó como empieza todo, con una pizca de causalidad y otra de curiosidad. Entre correos, decidimos crear algo juntos a pesar de no habernos visto nunca ¿Y cómo no? Me resulta muy difícil decir NO a la oportunidad de conversar sobre empoderamiento femenino con un hombre y también me resulta difícil negarme a las inconmensurables oportunidades que brinda el universo on line. Decidimos comenzar con un breve dialogo incómodamente habitual:

– Hola Marc, ¿Como estás?

– Muy bien Paula, ¿Y tú, te han nombrado para el nuevo cargo en tu empresa?

– Pues un poco decepcionada la verdad. Hace poco había está vacante para Director de Ventas en mi empresa, y a pesar de que yo era quien tenía más antigüedad y tenía más méritos finalmente han escogido a otra persona. Todo el mundo en la oficina pensaba que yo era la persona más indicada para el puesto, se han quedado muy sorprendidos con la decisión.

– Pero ¿Qué te ha explicado el jefe? Pregunta Marc muy desencajado

– Me ha dicho que ha escogido a un compañero del equipo ya que es hombre y para el puesto prefería una persona agresiva, con capacidad de toma de decisiones bajo presión, arriesgada…y una serie de cualidades que según él no tenemos las mujeres. A pesar de que yo estoy mucho más preparada, cuento con un MBA y hablo inglés, muy importante ya que la matriz está en Inglaterra. Contesto Paula con mucha pesadez en sus palabras.

– No entiendo como hay gente en pleno siglo XXI que siga creyendo en esos tópicos ridículos de género! Exclamó Marc dando un enérgico golpe a la mesa. Siempre he dicho que tendríamos que educar a nuestros hijos sobre la base de la igualdad y el respeto, y todos estos tópicos desaparecerían en una generación. De todas formas, creo que muchas veces estos tópicos se usan como excusas para justificar una decisión.

– Ya, no es la primera vez que pasa en mi empresa, comentó Paula. Si no nos dan la oportunidad es imposible que las mujeres demostremos que también podemos ser buenas líderes.  Cada vez se está hablando más del liderazgo femenino, las mujeres tenemos muchas cualidades que nos hacen muy aptas para cargos directivos al igual que los hombres, tales como la inteligencia emocional, la intuición, empatía, cooperación, comunicación, tenemos una habilidad muy grande para los detalles y además somos muy organizadas

– Pues tienes toda la razón Paula, en lo que dices de las cualidades, estas NO tienen género, es solo que por un tema cultural hemos sido criados de determinada manera dependiendo del sexo que tuvimos al nacer, todos tenemos las mismas capacidades, solo que las mujeres al estar sometidas a un ambiente tan demandante han logrado “despertar y coordinar” estas aptitudes. Te lo puedo corroborar porque yo trabajo en el sector farmacéutico, que es un sector con mucha presencia femenina, de hecho, he trabajado muchos años con mujeres en equipos de ventas compartiendo territorio y objetivos, y la verdad que me he llevado una sorpresa muy positiva trabajando con ellas.

– Me alegra mucho escuchar ese comentario, comento Paula con alivio, sobretodo viniendo de un hombre. ¿Y qué es lo que más resaltarías de tu experiencia trabajando con mujeres?

– Bueno, realmente las mujeres tienen muchos puntos positivos, como tú has mencionado, pero si tuviera que resaltar algunos, al menos de todas las compañeras y jefas que he tenido, es que son muy respetuosas y empáticas, y muy organizadas y detallistas.  Me gusta mucho trabajar con mujeres porque son muy inteligentes, y esto no sólo lo digo yo, muchos hombres me han dicho lo mismo.

– Agregó Paula: Yo creo que otra ventaja que tenemos las mujeres es que nosotras somos multitasking, podemos hacer muchas cosas a la vez. En cargos directivos en los que tienes que gestionar muchas personas, problemáticas diversas y analizar mucha información diferente simultáneamente para resolver problemas puede ser muy útil tener esta visión más holística de la mujer, ¿No crees?

Si Paula, en esto también tienes mucha razón, contestó Marc. Yo había oído hablar del multitasking femenino pero es en el día a día al trabajar con mujeres cuando te das cuenta de la increíble facilidad que tienen ellas de poder hacer muchísimas cosas a la vez. Y es verdad lo que dices, es una gran ventaja para las mujeres en cargos directivos. Tenía una jefa que era la máxima expresión del multitasking, y esa cualidad la hacía muy eficiente y profesional, y sobre todo muy ágil y acertada tomando decisiones. Yo creo que el principal problema en muchas empresas es que no tienen políticas de conciliación laboral y familiar, y para las mujeres esto constituye una gran barrera a la hora de optar a cargos directivos.

– Tienes mucha razón Marc, precisamente donde yo trabajo no hay flexibilidad de horarios, la jornada es partida, hay reuniones por las tardes y muchas veces sales más tarde de tu horario laboral. Asintió Paula.

– Pues Paula, ahí tienes la explicación de por qué no te escogieron para el cargo, culminó Marc. no hace falta que me cuentes nada más, creo que deberías comenzar a buscar un cambio de empresa.

Luego de leer este dialogo, nos resulta imposible preguntarnos: ¿De qué manera la forma en que está organizada el mundo facilita o imposibilita a los hombres y las mujeres la satisfacción de sus necesidades fuera del trabajo? ¿Qué tan diferente es el desarrollo personal y social del hombre y la mujer?

Es importante resaltar que el género no está relacionado exclusivamente a lo femenino. Cuando hablamos de mujeres que se quedan en casa, hablamos de hombres que trabajan demasiado, hablamos de mujeres comprometidas con sus hijos y hombres alejados de las necesidades personales de sus hijos. Realmente el daño de la organización social actual es para ambos géneros. Me resulta curioso ver mujeres “emanciparse” y realizar trabajos que normalmente están estereotipados para el género masculino y que sea políticamente correcto, pero cuando vemos hombres realizar trabajos normalmente estereotipados para el género femenino, no resulta tan natural. ¿De qué manera este intercambio de roles atenta contra la pareja clásicamente constituida? ¿Cómo queda el cuento de la princesa indefensa y el príncipe rescatador en esta historia? ¿Cómo se siente el hombre del siglo 21 con una mujer que vive para sí y no para los demás como era costumbre?

Al término de esta aventura literaria, mi amigo virtual y yo nos preguntamos ¿Qué podemos hacer? Para mí es muy esperanzador ver a mi hija de 15 años sentirse tan cómoda con el tema de los géneros/roles en todas sus combinaciones. Quizás es un tema de generaciones. Quizás, todo esto esté condenado con el tiempo, esperamos que así sea.

Muchas Gracias Jorge por tan esta experiencia tan especial.

Escrito por Bárbara Cuesta y Jorge Gonzalez

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