¿Estoy siendo manipulado emocionalmente?

Estoy segur@ que, si cedo un poco, espero un poquito más, algo va a pasar…

Estoy segur@ que, si dejo de hacer esta cosa o comportarme de esta manera, algo va a pasar…

Estoy segur@ que con esta estrategia que voy a usar, algo va a pasar

Es cuestión de tiempo para que se dé cuenta…

Alguna vez dije esto tantas veces, ahora lo escucho de otr@s y lo único que puedo hacer es no decir nada. He sido, y estas personas están siendo, victimas del chantaje emocional. Lo peor de esto es que no te das cuenta nada hasta que sales de eso y ves hacia atrás, es como el cuento de la rana hervida:

“Si ponemos una rana en una olla de agua hirviente, inmediatamente intentará salir. Pero si ponemos la rana en agua a la temperatura ambiente, y no la asustamos, se queda tranquila. Cuando la temperatura se eleva de 21 a 26 grados, la rana no hace nada, e incluso parece pasarlo bien. A medida que la temperatura aumenta, la rana está cada vez más aturdida, y finalmente no está en condiciones de salir de la olla.
Aunque nada se lo impide, ¡la rana se queda allí y se cocina!

En una oportunidad le dije a un amigo que estaba siendo claramente manipulado por su pareja, que el problema de la manipulación es que se cae en ella y no te das cuenta, comenzando a tolerar lo que no debe ser tolerado, es tan lento y paulatino que, como la rana hervida, te cocinas y no te das cuenta… me dijo: Yo jamás permitiría abusos ni malos tratos, yo no soy ese tipo de persona, yo soy un hombre! Al paso de unas semanas volvimos a hablar, me contaba como unos días ella estaba dulce y cariñosa con él y aunque a veces en otras ocasiones estaba arisca y seca, él estaba seguro que ella estaba a punto de “darse cuenta”. Al cabo de unas semanas, mi amigo estaba desencajado, ansioso y visiblemente agotado, me dijo: a veces me contesta el teléfono otras veces no, a veces me escribe mensajes cariñosos, otras veces me ignora, ayer llegó más tarde del trabajo pero de noche me abrazo para dormir… no quedaba nada de aquel que decía que: jamás permitiría abusos ni malos tratos.

Casos como estos he escuchado miles, antes de haber sido víctima de esto no podía verlo, simplemente pensaba que mi trabajo en la relación era esperar el darse cuenta del otro… he escuchado cosas como: no soy codependiente pero lo mantengo financieramente o ¿si lo boto de la casa a donde va a ir? O el clásico: “Él es así! Simplemente es libre como el viento, me encanta… Es terrible como podemos ser maltratados sin darnos cuenta y permitirlo hasta perder nuestro amor propio y con esto a nosotros mismos.

Los manipuladores emocionales son muy hábiles, es importante acotar que no necesariamente esto es consciente y que como en otros tipos de violencia, existe uno porque hay otro que lo permite. Nosotros mismos permitimos y caemos en estas dinámicas que son muy adictivas.

Leí de una fuente anónima esto: “una de las técnicas que psicópatas y narcisistas utilizan para mantener a sus familiares o parejas en estado de confusión y pensando en ellos todo el día es la del Refuerzo Intermitente. Ellos te premian pocas veces y te ignoran muchas más. Esto ocurre luego de la etapa en la que te idealizaron, entonces tu tratas de volver a esa etapa de “premio constante” cuestionándote lo “que haces mal” para que te ignore o te maltrate. El refuerzo intermitente es una de las técnicas de adiestramiento de conducta mas insidiosas y complicadas de quebrar ya que todo este proceso desencadena cambios químicos en el cerebro. Es este mismo refuerzo intermitente el que produce la adicción al juego, por ejemplo. Es un “juego” diseñado para que tu pierdas y la “casa” siempre gane. Retírate a tiempo y no vuelvas

El Dr. Travis Bradberry escribió 9 características de un manipulador emocional. Estas son:

  • Los manipuladores emocionales son mentirosos increíblemente expertos. Insisten en que un incidente no ocurrió cuando si lo hizo, e insisten en que hicieron o dijeron algo cuando no lo hicieron. El problema es que son tan buenos en eso que terminas cuestionando tu propia cordura.
  • Sus acciones no coinciden con sus palabras. Los manipuladores emocionales te dirán lo que quieres oír, pero sus acciones son otra historia. Ellos prometen su apoyo, pero, cuando llega el momento de seguir adelante, actúan como si tus peticiones son totalmente irrazonables. Ellos te dicen lo afortunados que son de conocerte, y luego actúan como si fueras una carga. Esta es otra manera de socavar tu creencia en tu propia cordura. Te hacen cuestionar la realidad tal como la ves y moldear tu percepción de acuerdo a lo que es conveniente para ellos.
  • Son expertos en repartir culpabilidad. Manipuladores emocionales son maestros en aprovechar tu culpabilidad a su ventaja. Si hablas de algo que te molesta, te hacen sentir culpable por mencionarlo. Si no, te hacen sentir culpable por mantenerlo para ti mismo y pensar en eso. Cuando usted está tratando con manipuladores emocionales, cualquier cosa que hagas está mal, y, no importa qué problemas tienen los dos, tienes tu la culpa.
  • Afirman el papel de la víctima. Cuando se trata de manipuladores emocionales, nada es culpa suya. No importa lo que hagan, o no lo hagan, es culpa de otra persona. Alguien más los obligó a hacerlo y, por lo general, es usted. Si estas enojado o trastornado, es tu culpa por tener expectativas poco razonables; Si se enojan, es su culpa por molestarlos. Los manipuladores emocionales no toman responsabilidad por nada.
  • Son “Quiero mucho y lo quiero ya”. Si se trata de una relación personal o una relación de negocios, manipuladores emocionales siempre parecen saltarse unos pasos. Comparten demasiado demasiado pronto y esperan lo mismo de ustedes. Representan vulnerabilidad y sensibilidad, pero es un ardid. La charada tiene la intención de hacer que te sientas “especial” por estar en su círculo íntimo, pero también tienen la intención de hacerte sentir no solo triste por ellos, sino también responsable de sus sentimientos.
  • Son un agujero negro emocional. Lo que los manipuladores emocionales están sintiendo, son genios al chupar a todos a su alrededor en esas emociones. Si están de mal humor, todo el mundo a su alrededor lo sabe. Pero esa no es la peor parte: son tan hábil que, no sólo todo el mundo es consciente de su estado de ánimo, también lo sienten. Esto hace que las personas a su alrededor tengan la tendencia de sentirse responsable de los estados de ánimo del manipulador y se vea obligada a arreglarlos.
  • Ellos están ansiosamente de acuerdo en ayudar, y tal vez incluso en ser voluntarios, para luego actuar como un mártir. Su ansia inicial de ayudar se  transforma rápidamente en suspiros, gemidos, y quejas de que lo que acordaron hacer es una enorme carga. Y, si se lo haces ver, se darán la vuelta, asegurándote que, por supuesto, quieren ayudar y que estás siendo paranoico. ¿La meta? Para hacerte sentir culpable, endeudado, y tal vez incluso loco.
  • Ellos siempre están de acuerdo contigo. No importa qué problemas usted puede tener, los manipuladores emocionales lo tienen peor. Socavan la legitimidad de tus quejas al recordarte que sus problemas son más graves. ¿El mensaje? No tienes ninguna razón para quejarte, así que cierra la boca.
  • Ellos conocen todos tus botones y no dudan en empujarlos. Los manipuladores emocionales conocen tus puntos débiles y son rápidos en usar ese conocimiento en tu contra. Si usted es inseguro sobre su peso, comenta sobre lo que usted come o la manera en que te queda la ropa; Si usted está preocupado por una próxima presentación, señalan lo intimidante y crítico de los asistentes. Su conciencia de tus emociones está fuera de los gráficos, pero lo utilizan para manipular, no para que te sientas mejor. 

¿Qué hacer?

Lo mejor es alejarse emocionalmente de ellos. Sin embargo, dice el Dr. Bradberry, que  mantener una distancia emocional requiere conciencia. No puedes impedir que alguien empuje tus botones si no reconoces cuando sucede. Una vez que hayas identificado un manipulador, comenzarás a encontrar su comportamiento más predecible y más fácil de entender. Esto te capacitará para pensar racionalmente sobre hasta cuando tienes que soportarlos. Puedes establecer límites, pero tendrás que hacerlo consciente y proactivamente. Si estableces límites y decides cuándo y dónde comprometerás a una persona difícil, podrás controlar gran parte del caos. El único truco es aferrarse a sus armas y mantener los límites en su lugar cuando la persona trata de cruzarlos, lo que lo harán. Recuerde: nadie puede manipularte sin tu consentimiento y cooperación.       

Otra forma muy efectiva es conocer los tipos de violencia pasiva, para saber cuando estan siendo “silenciosamente violentos” con nosotros sin que lleguemos a notarlo. Te invito a leer sobre el tema AQUI

Barbara Cuesta

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